Libro de firmas

Dos libros de Primera Comunión, dos historias únicas

Hay encargos que llegan con una intención muy clara: conservar para siempre uno de los días más importantes en la vida de un niño. Estos dos libros de Primera Comunión han sido creados para dos perstonas distintas, pero comparten el mismo propósito: guardar recuerdos, emociones y palabras que con el tiempo se vuelven tesoros.

Aunque cada uno tiene su propia personalidad, ambos están diseñados y elaborados de forma completamente artesanal, cuidando cada detalle desde la portada hasta la última página.


Jaime: delicadeza en tonos suaves y sueños de papel

El libro de Jaime está forrado con un papel en tonos azul empolvado decorado con avioncitos de papel y pequeñas estrellas. Un diseño ligero y dulce, que transmite inocencia y ese aire soñador tan propio de la infancia.

En la portada destaca su nombre enmarcado con capas superpuestas que aportan volumen y elegancia. A un lado, la ilustración del niño vestido para su Primera Comunión añade un toque entrañable y personalizado. En la parte inferior, una pequeña placa con la fecha del gran día completa la composición.

La encuadernación en espiral permite una apertura cómoda y práctica, pensada para que el libro pueda utilizarse con facilidad durante la celebración y después, en casa, al añadir fotografías y dedicatorias.


Adrián: carácter y estilo con un aire marinero

El libro de Adrián presenta un diseño diferente, con rayas en tonos azul y blanco que evocan frescura y un ligero estilo marinero. El contraste entre las líneas y el marco oscuro del nombre aporta un acabado más marcado y elegante.

La ilustración del niño, apoyado sobre un balón, añade un detalle muy personal que refleja parte de su esencia. Como en el libro anterior, la fecha del evento aparece en una pequeña placa en la parte inferior, equilibrando visualmente la portada.

Cada elemento ha sido elegido para que el resultado sea armonioso, pero también representativo de cada niño.


Un interior pensado para guardar emociones

Más allá de la portada, el verdadero valor de estos libros está en su interior.

Cada uno incluye:

  • Tres láminas decoradas por delante y por detrás, diseñadas especialmente para colocar fotografías y escribir recuerdos, pensamientos y emociones de ese día tan especial.
  • Una página de dedicatoria, pensada para que los padres, padrinos o familiares más cercanos puedan dejar unas palabras más íntimas y significativas.
  • Diez láminas en blanco, versátiles y abiertas a lo que cada familia desee: firmas de invitados, más fotos, mensajes, anécdotas o incluso dibujos.

La combinación de páginas decoradas y páginas en blanco permite que el libro crezca con los recuerdos, sin limitar la creatividad ni la espontaneidad de quienes participan en él.


Más que un libro, un recuerdo para toda la vida

Estos dos proyectos demuestran que no hay dos Comuniones iguales, y que cada niño merece un recuerdo hecho a su medida. Son libros creados para acompañar el paso del tiempo, para abrir dentro de unos años y volver a sentir exactamente lo mismo que aquel día.

Porque al final, lo importante no es solo guardar fotos… sino conservar emociones. Y eso es precisamente lo que intento plasmar en cada uno de mis trabajos

Si quieres seguir viendo más trabajos como estos, detalles del proceso y nuevas creaciones llenas de mariposas y papel bonito, te invito a pasar por mi Instagram 💙

Allí comparto cada proyecto, inspiración y pequeños momentos del día a día creativo.

Nos vemos en @purpurinademariposas

por Noe

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